Menu
Embajada de Cuba en Santa Lucia
Bandera de la Estrella Solitaria

El 19 de mayo de 1850, día en que el General Narciso López ocupaba la ciudad de Cárdenas, Matanzas, se enarboló por primera vez, la que llegaría a ser nuestra enseña nacional. Durante 19 años simbolizó las actividades anticoloniales.

Iniciada la guerra por la independencia el 10 de octubre de 1868, fue adoptada como emblema nacional por la Asamblea Constituyente de la República de Cuba, reunida en Guáimaro el 11 de abril de 1869.

Desde entonces presidió todos los actos del movimiento independentista. José Martí expresó que la sangre derramada por la independencia saneó de su dudoso origen la bandera, que se cubriría de gloria en los campos de batalla.

El triángulo equilátero -que destaca en el conjunto- es la figura geométrica perfecta por tener sus tres lados y sus tres ángulos iguales, lo cual significa la igualdad entre los hombres.

Los tres colores (blanco, azul y rojo) son los de la revolución y, en la connotación latina, se asocian al tríptico revolucionario francés de libertad, igualdad, fraternidad. Ellos unen, además, los ideales de justicia expresados en la pureza del color blanco, el altruismo y la altura de esos ideales en el azul, con el rojo, el reflejo de la sangre que se derramaría por la libertad. Encarnan también los nuevos ideales republicanos y democráticos que se sintetizan en el ciudadano de la república, libre e igual, con plenos deberes y derechos, en contraposición a los vasallos del rey, según la concepción de las monarquías absolutas.

Por último, la estrella de cinco puntas -una de estas orientada al Norte para indicar estabilidad- expresa el equilibrio entre las cualidades morales y sociales que deben tipificar al Estado y significa el astro que brilla con luz propia, es decir, el estado independiente.

De tal modo, la estrella simboliza la libertad; el triángulo, la igualdad; y las franjas, la unión, la perfección y la fraternidad.

El simbolismo plasmado en ella le dió trascendencia revolucionaria y permitió se identificasen los ideales perpetuos de la nación cubana. López, que era masón, conocía el simbolismo revolucionario, republicano y humanista, por ello los incluyó en la enseña nacional. Su concepción distancia a esta enseña de la norteamericana, al plasmar no sólo las ideas de libertad sino también las de igualdad y fraternidad que inspiraron a la Revolución Francesa.

Se entiende pues, que la bandera nacional, fuese el emblema de generaciones enteras de patriotas y luchadores sociales, el símbolo de todos los cubanos. Su contenido revolucionario sintetiza el ideal entero de un pueblo noble y aguerrido, el sentimiento humano, generoso y firme de una nación que se pensó y fraguó a sí misma.

5 Héroes